Lord Byron
escribió, “Los días de nuestra juventud son
nuestros días de gloria”. Esta frase me viene a
la mente cuando se mencionan los programas de Rotary
para la juventud. En Rotary, septiembre es el Mes de
las Nuevas Generaciones, tiempo ideal para centrar
la atención en nuestros programas para la juventud y
poner de relieve el papel que cumplen en la
formación de los rotarios del mañana.
Nuestros programas para
los jóvenes —Interact, Rotaract, los Seminarios de
Rotary para Líderes Jóvenes y el Intercambio de
Jóvenes de Rotary— son algunos de los más
importantes de Rotary. Digo esto porque tienen un
potencial sin precedentes para influir en la mente y
el espíritu de los jóvenes conduciéndolos hacia la
paz, la buena voluntad, y la armonía. La razón por
la que ese potencial es mayor en la juventud se debe
a que la experiencia de nuestros primeros años nunca
nos abandona, sino que cincela la forma que
adquiriremos más tarde. En palabras atribuidas a
San Francisco Javier, “Dadme un niño recién
nacido hasta los siete años y les devolveré un
hombre”. Por mi parte, yo se lo daría para que
se formara por un tiempo un poco más largo — pero no
hay duda de que las experiencias de nuestros jóvenes
tienen un gran poder formativo y una mayor
influencia en la formación del carácter que
cualquier otra experiencia de nuestra vida adulta.
Cuando un adolescente
de Estados Unidos tiene la oportunidad de viajar a
India para participar en una Jornada Nacional de
Vacunación, o cuando un estudiante de Brasil pasa un
año estudiando en Japón, cambia para siempre. Estos
jóvenes se han formado afectos y contactos que
perdurarán. Nunca más pensarán en su propio país o
el mundo de la misma manera. Su perspectiva, sus
prioridades y sus valores se transforman de modo
permanente, de una manera que ninguna experiencia
posterior podrá alterar. La constante labor rotaria
logra que los jóvenes puedan continuar formándose,
que estos programas sigan estando disponibles, bien
gestionados, para ganarse la confianza de los
participantes y sus familias.
Las impresiones de los
jóvenes son fuertes y duraderas. Nunca hay una
segunda oportunidad para ellos. Podemos crecer y
cambiar a medida que envejecemos, y seguramente
hemos cambiado debido a todas nuestras experiencias,
pero nunca hay una nueva oportunidad para forjar lo
que somos. Eso sucede sólo una vez: en nuestra
juventud.
Los días de nuestra
juventud son verdaderamente los días de nuestra
gloria — pero a través de los programas de Rotary
para la juventud, esos días de gloria se convierten
en la gloria de nuestra asociación.
John
Kenny
Presidente Rotary International
Agosto de 2009
Mis estimados
compañeros rotarios:
Siempre he pensado que
es importante tener en cuenta que Rotary es una
organización de servicio voluntario, integrada por
personas que ocupan cargos de dirigencia. A la hora
de abordar este tipo de audiencia, nunca he
considerado apropiado exigir o demandar. Cada club
rotario es y debe ser autónomo: el liderazgo de
Rotary International no funciona para controlar,
sino para motivar y guiar.
De tal modo, cuando en
Rotary hablamos de la importancia del cuadro social,
considero de suma importancia tener en cuenta que
para la inmensa mayoría de los rotarios su primera
experiencia en Rotary es el club: las reuniones,
proyectos, compañeros y socios del club.
Cuando Paul Harris
fundó el primer club rotario hace 104 años,
inicialmente no pensó en el servicio. Intentaba, más
bien, la creación de un lugar donde la gente de
buena reputación, inteligencia y sólida moral podría
disfrutar del compañerismo y la amistad. La labor de
servicio vino después, como corolario natural de la
reunión de esas personas.
Todo buen rotario, cada
uno de los socios que comparte nuestros valores
fundamentales, hará que el club se fortalezca y sea
mucho más atractivo para quienes deseen afiliarse.
Lamentablemente, también la afiliación de personas
poco idóneas para nuestra asociación tiene el
efecto contrario. Los rotarios son y deben ser
personas de un determinado calibre - personas con la
capacidad de realizar grandes obras, sentido para
manejarse con sensatez, y fortaleza de carácter para
realizarlas honestamente y bien.
En fin, considero que
la mejor manera de atraer nuevos socios a Rotary es
la forma en que se ha hecho durante generaciones: un
socio cuidadosamente seleccionado invita a un amigo,
cliente o colega a una reunión y, si resulta buen
candidato, propone la afiliación de dicha persona.
Esta es la forma en que nuestros clubes han
continuado funcionando en forma armoniosa, es la
manera en que los nuevos clubes se transforman en
clubes antiguos y los nuevos socios se convierten en
rotarios para siempre.
Los retos a los que nos
enfrentamos en la actualidad son numerosos y
considerables y, en muchos aspectos, también nuevos.
Las dificultades que plantea la actual situación
económica mundial son innegables. Sin embargo, como
expresó Henry Ford, "Si el dinero
constituye la esperanza para ganar la independencia
ésta nunca se conseguirá. La única seguridad real de
la que dispondrá el hombre en este mundo es su
caudal de conocimientos, experiencia y capacidad”.
Mientras todos realicemos bien nuestro trabajo y
pongamos atención al seleccionar a nuestros nuevos
socios, nunca nos faltará esta seguridad en Rotary.