President
2007 - 2008
Wilfrid J.
Wilkinson
Canada
Wilf
Wilkinson, contador público titulado jubilado, fue
socio fundador del estudio de contabilidad Wilkinson
& Company. Es ex presidente del Public Accountants
Council (Consejo de Contadores Públicos) de la
provincia de Ontario y ex tesorero del Canadian
Institute of Chartered Accountants y el Institute of
Chartered Accountants of Ontario, asociaciones de
profesionales dedicados a la contaduría. Elegido
Fellow del Institute of Chartered Accountants of
Ontario, es asimismo, miembro del Institute of
Chartered Accountants of Québec y del Royal Canadian
Military Institute.
Tras
jubilarse, Wilkinson desempeñó a tiempo parcial el
cargo de director ejecutivo de la Quinte Ballet
School of Canada. Es integrante de la Junta
Directiva de Morris Industries Ltd., manufacturera
de sistemas avanzados de siembra aérea y labranza.
El rotario Wilkinson se desempeñó en calidad de
presidente del Comité de Recaudación de Fondos del
Trenton Memorial Hospital y fue presidente fundador
del Belleville Cheshire Home, albergue para adultos
discapacitados, así como presidente del Consejo
Directivo de Loyalist College y del Consejo
Distrital de los Niños Exploradores de Canadá.
Rotario desde 1962, Wilkinson es socio y ex
presidente del Club Rotario de Trenton. Ha ejercido
numerosos cargos en Rotary International, incluidos
los de vicepresidente y tesorero de la asociación,
gobernador de distrito y fiduciario de La Fundación
Rotaria. En múltiples ocasiones ha desempeñado
funciones como dirigente de grupos de discusión en
la Asamblea Internacional y presidente e integrante
de diversos comités. Asimismo, prestó servicio
destacado en calidad de presidente de la Convención
del Centenario de Rotary International celebrada en
Chicago en 2005.
Como
miembro del Comité Internacional de PolioPlus, el
rotario Wilkinson ha intervenido intensamente en la
Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Polio,
tomando parte en las jornadas nacionales de
vacunación (JNV) de Kenia, Tanzania e India y
trasladándose a Paquistán para administrar las gotas
de la vacuna oral antipolio a los hijos de
refugiados afganos. En el marco del programa de
Salud, Nutrición y Desarrollo Humano (3-H), prestó
servicio voluntario en la India. Ha viajado
extensamente y desempeñado numerosos cargos de
servicio a Rotary en Australia, Namibia, Nueva
Zelanda, Sudáfrica, Reino Unido, diversos países de
Europa, Canadá y Estados Unidos.
Los
Caballeros de Colón, el gobierno de la provincia de
Ontario y el gobierno nacional d e Canadá le han
otorgado reconocimiento a Wilkinson por sus
servicios humanitarios. En 2001 el Papa Juan Pablo
II le confirió la medalla Pro Ecclesia et Pontifice.
En el entorno rotario, es titular de la Citación por
Servicio Meritorio, el Premio al Servicio para un
Mundo Libre de Polio, el Premio por Servicios
Distinguidos y el Premio Dar de Sí antes de Pensar
en Sí.
Wilf
y su esposa Joan, con quien contrajo enlace en 1953,
tienen cuatro hijos y ocho nietos.
Julio 2007
Todo Presidente entrante de Rotary International
escoge un lema para su año en el cargo. El reto es
encontrar un lema que exprese sucintamente su
filosofía rotaria, transmita su mensaje y motive a
los rotarios de todo el mundo durante el próximo año
de servicio intensivo.
El ex Presidente inmediato, Bill Boyd, adoptó
el oportuno e inspirador lema “Señalemos el
Rumbo”, un llamado para que prestáramos
servicio no en calidad de “celebridades”, sino como
los “héroes” que tanta falta hacen en nuestras
comunidades. Nos inspiró a todos con su ejemplar
liderazgo y nos instó a infundir renovada fuerza y
vigor en Rotary.
Elegí “Compartamos Rotary” como el
lema de 2007/08, dado que siempre he creído que la
esencia de Rotary gira alrededor del concepto de
compartir con los demás. Cada día, en cada club, los
rotarios comparten con sus semejantes de mil y una
maneras. Compartimos nuestro tiempo, nuestros
talentos y nuestros recursos, además de compartir
nuestro espíritu de bondad y el amor que sentimos
por la humanidad.
En Rotary, compartir no significa donar lo que a uno
le sobra, lo que no se necesita para sí. Significa
entregarse uno mismo, desinteresadamente, por el
bien de los demás. Significa tomar el tiempo
necesario para averiguar qué es lo que hace falta en
nuestras comunidades y decidir cuáles carencias
podemos satisfacer con máxima eficacia. Significa
compartir nuestra buena fortuna, tanto con nuestros
vecinos como con quienes nunca tendremos la
oportunidad de conocer.
Todos nosotros nos acercamos a Rotary con el deseo
de compartir con los demás y participar en la
amistad y el compañerismo mutuo con nuestros
consocios. Compartimos Rotary con otras personas al
invitar a nuevos socios cualificados a integrarse al
club y, con la próxima generación, al concentrar
nuestra atención en la juventud.
Los rotarios tenemos mucho para compartir con el
mundo entero y son innumerables las necesidades que
el mundo nos reclama. Nuestro sistema de
clasificaciones según la profesión de los socios
asegura que todo club cuente con una representación
amplia de los conocimientos empresariales y
comerciales de la zona. En cada club rotario se
encuentra un universo de talentos, conocimientos y
experiencia. Todos los clubes tienen los recursos
necesarios para superar los obstáculos que se
presenten, siempre que se cuente con la voluntad y
el deseo de abocarse a la tarea.
Este año, les pediré a todos ustedes que respondan
con un rotundo “sí” a los desafíos que enfrentarán
en virtud de ser rotarios. A través de las
iniciativas especiales de este año en las áreas de
salud, alfabetización, recursos hídricos y la
familia de Rotary, tenemos un extenso abanico de
oportunidades para prestar servicio. En los meses
venideros habremos de acercarnos a los proyectos que
aguardan nuestra intervención y deberemos avanzar
hacia nuevos horizontes del servicio. Sólo tenemos
que responder “sí”.
Sí, transformaré una idea en un proyecto viable y lo
conduciré a una conclusión exitosa.
Sí, compartiré mis conocimientos, tiempo y recursos
con mi club y con quienes necesitan de mí.
Sí, compartiré Rotary con otras personas, al buscar
nuevos socios cualificados para afiliarse.
Confío en que a lo largo del año que recién comienza
demostraremos con entusiasmo nuestro compromiso de
Compartir Rotary mientras compartimos lo
mejor de Rotary con nuestros clubes, nuestras
comunidades y el mundo entero.
Agosto 2007
Estimados compañeros rotarios:
En Rotary, agosto es el mes que dedicamos al cuadro
social y resulta sumamente apropiado que nos
centremos en este tema al comienzo del año rotario,
ya que nuestros socios constituyen la base de
nuestra labor.
Cuando realizo presentaciones en reuniones y eventos
rotarios, generalmente relato cuáles fueron las
circunstancias de mi afiliación a Rotary. Recién me
había mudado a la ciudad de Trenton, Ontario,
Canadá, y mi esposa Joan y yo aún no habíamos
tenido oportunidad de entablar muchas amistades.
Concurríamos a los servicios religiosos y
participábamos activamente en la organización de los
Boy Scouts (Niños Exploradores), así que era sólo
cuestión de tiempo que alguien nos invitara a
unirnos a un grupo de servicio. Y así fue que se me
invitó a una reunión de un club rotario.
Rotary parecía un buen lugar para que alguien como
yo conociera a personas que compartían intereses
similares a los míos. Lo conversé con mi esposa
Joan y pensamos que mi afiliación al club
rotario nos ayudaría a cultivar nuevas amistades y
posiblemente a participar en iniciativas de servicio
meritorias. También pensé que si me afiliaba tendría
buenas posibilidades de atraer nuevos clientes a mi
negocio de servicios contables. Por eso me afilié
cuando se me invitó.
Ahora, 45 años después de haber tomado esa decisión,
nos percatamos de que transformó nuestras vidas.
Pensé que estaba afiliándome a un club, cuando en
realidad estaba uniéndome a una organización que día
tras día fortalece las comunidades, mejora la salud
pública, crea oportunidades, rescata vidas y hace
que el mundo sea un lugar mejor para vivir.
Como líder rotario, he observado muchísimas cosas
por las cuales me enorgullece ser rotario. Sin
embargo, sé que sentirnos orgullosos no es
suficiente. Debemos compartir nuestro orgullo con
nuestros colegas, amigos y familiares, y buscar
constantemente a hombres y mujeres cualificados, de
los cuales podamos sentirnos orgullosos de que
formen parte de nuestra organización.
Las nuevas generaciones de rotarios son esenciales
para los clubes y para Rotary. En algunas regiones
del mundo, nuestros clubes continúan avanzando y,
además, se forman nuevos clubes. Sin embargo, en
otras regiones, los clubes se han quedado estancados
y hacen poco esfuerzo para atraer a nuevos socios. A
medida que los socios envejecen y abandonan las
filas del club, no se produce la renovación de
socios y, cuando un club desaparece, no hay nadie
que continúe las iniciativas que quedaron a medio
camino.
Todos sabemos que cuando invitamos a una persona a
afiliarse, no le imponemos una carga pesada; por el
contrario, le ofrecemos la posibilidad de compartir
el maravilloso y sorprendente movimiento rotario, a
fin de hacer realidad el principio
“Compartamos Rotary”.
Exhorto a cada uno de los rotarios a
que, cada semana, compartan Rotary con una persona
cualificada para la afiliación. Remitan el nombre de
al menos un socio potencial y, si se aprueba la
solicitud, inviten a dicha persona a afiliarse a
nuestra organización, igual que alguien, en su
momento, lo hizo conmigo e igual que alguien lo hizo
con cada uno de ustedes.
Septiembre 2007
Todos los
rotarios sabemos que formamos parte de una
organización que extiende su influencia mucho más
allá de nuestro propio entorno. Sabemos que Rotary
es una organización que trasciende las barreras de
credo, idioma y cultura. Sabemos que es un
movimiento de 1,2 millones de voluntarios que
fomenta la paz, la buena voluntad y el espíritu de
compañerismo. Sin embargo, para numerosos rotarios
este conocimiento pareciera ajeno a su experiencia
diaria como socios de club.
La
participación de la mayoría de los rotarios consiste
principalmente en asistir a las reuniones del club,
realizar proyectos en la comunidad y en el ámbito
internacional, colaborando con otros clubes
rotarios. Por razones prácticas, muchos rotarios no
viajan a países lejanos aun cuando participen de un
proyecto de servicio en el exterior. Una de las
mayores ventajas de Rotary, y también una de
nuestras mayores eficiencias, es contar con
voluntarios capacitados prestos a ayudar en casi
todos los rincones del planeta.
Para la
mayoría de los rotarios, la internacionalidad de
Rotary puede parecer un concepto extraño y difícil
de comprender en toda su magnitud. Cuando recién me
afilié al Club Rotario de Trenton, Ontario, Canadá,
me contentaba con formar parte de una organización
que tantas obras buenas realizaba en la comunidad, y
durante años me hubiera enfocado sólo en las
iniciativas locales de no haberse programado una
Convención de R.I. en Toronto al poco tiempo de
haberme afiliado.
Esa primera
Convención a la que concurrí fue el evento que
verdaderamente me hizo percatar del alcance de
Rotary, porque reunió en un solo lugar a todo el
mundo rotario. Fue allí donde pude observar la
internacionalidad de Rotary y la importancia de la
estructura de los clubes y distritos rotarios. Y
entendí, por vez primera, la magnitud de la
organización a la cual me había afiliado, y cuánto
trabajo restaba por hacer y cuánto por contribuir.
En una
Convención de R.I., ubicamos a nuestro club en un
contexto más amplio, como parte de una red de 32.000
clubes en más de 200 países y regiones. Nos sentimos
inspirados por la labor que realizan muchos de esos
clubes, y transferimos a nuestros respectivos clubes
el conocimiento y las ideas adquiridas en dicho
evento. No obstante, quizá el legado más importante
de una Convención de R.I. lo constituya el
establecimiento de vínculos personales: la amistad y
la camaradería que se forjará entre nuestros clubes
durante los años por venir.
La Convención
de R.I. de 2008 se celebrará en Los Ángeles, sede
ideal por su diversidad cultural. Cada Convención se
constituye en un evento único e irrepetible al cual
vale la pena concurrir. Si usted ya participó en una
de ellas, o en varias, no necesita que lo
convenzamos para inscribirse. Cuando llegue a Los
Ángeles, conocida como la “ciudad de las Estrellas”,
podrá conocer a las Estrellas de Rotary, las
Estrellas de Hollywood y las estrellas que iluminan
el Hollywood Bowl desde el cielo angelino.
Si aún no ha
participado en una Convención, lo exhorto a
celebrar, junto con Joan y toda nuestra
familia, los maravillosos días dedicados a
actividades inspiradoras y de compañerismo. Tengo la
certeza de que este evento cambiará el rumbo de su
vida, de la misma manera que cambió el de Joan
y el mío propio en 1964.
Octubre 2007
Estimados compañeros rotarios:
A veces, los socios nuevos se sorprenden al saber
que no son socios de Rotary International. Al
principio, pareciera tratarse sólo de una cuestión
de palabras: Los rotarios son socios de los clubes,
que son las entidades miembros de R.I. Los cimientos
de la estructura organizativa de Rotary no son los
socios, sino los clubes.
Este aspecto del diseño administrativo de R.I. es
mucho más que una cuestión semántica, es un reflejo
esencial de la naturaleza del servicio rotario. Los
rotarios no brindan servicio a título individual,
sino como integrantes de la comunidad rotaria local.
Es por eso que los rotarios que nos precedieron
establecieron el sistema de clasificaciones, con el
objeto de asegurar que en cada club hubiera una
amplia diversidad de conocimientos, capacidad y
talento.
El principio “primero la clasificación, después el
socio” ha funcionado eficazmente en Rotary durante
muchas décadas. Al adentrarnos en el Mes del
Servicio a Través de la Ocupación, debemos tener
presente que el servicio que brindamos en nuestras
empresas, profesiones y en la comunidad constituye
la piedra angular de la organización de nuestros
clubes. Por ende, al trabajar con eficacia en
nuestra ocupación, estamos cumpliendo nuestra misión
como rotarios.
¿Qué significa trabajar con eficacia en nuestra
ocupación? En mi opinión, significa procurar hacer
las cosas lo mejor posible y tener siempre presente
el contenido de la Prueba Cuádruple en todo lo que
pensamos, decimos y hacemos. Si antes de emprender
una acción, nos preguntamos: “¿Es la verdad?”,
“¿Creará buena voluntad y afianzará los vínculos de
compañerismo?” y “¿Beneficiará a todos los
interesados?”, no cometeremos errores que puedan
hacer tambalear nuestras convicciones.
Los valores éticos están estrechamente ligados a
nuestro servicio humanitario. Al colocarnos el
distintivo rotario en la solapa, estamos comunicando
al mundo quiénes somos: personas honestas, francas y
solidarias. El emblema rotario es un mensaje público
y una declaración sobre nosotros mismos. Es el
símbolo de nuestra consagración a los ideales que
compartimos como rotarios y a nuestra indeclinable
consagración a los elevados valores éticos que
conlleva nuestra afiliación a Rotary. Si mantenemos
dichos valores, podremos realizar nuestra obra
humanitaria con mucha mayor eficacia, porque nos
habremos ganado la confianza de las personas, las
comunidades y los gobiernos.
Rotary es un movimiento que fomenta la paz y el
espíritu de compañerismo. Rotary nos vincula y nos
permite ayudar a los demás de muchas maneras. Rotary
depende de la solidez de cada uno de sus clubes, y
cada club depende de la fortaleza de cada uno de sus
socios. Los rotarios debemos tener presente la gran
responsabilidad que hemos asumido y procurar
cumplirla en todos los ámbitos: en nuestro hogar,
nuestro club y nuestra ocupación.
Noviembre de 2007
La Fundación Rotaria es la fuerza
propulsora del servicio humanita-rio que brinda
Rotary en el ámbito internacional. Sin la Fundación,
no serían posibles muchos de los
programas-estandarte de Rotary. No existiría
PolioPlus, ni los Programas Humanitarios, ni las
Becas de Rotary pro Paz Mundial.
Como rotarios, aportamos con generosidad, pero la
retribución que recibimos a cambio es mucho más
valiosa: la satisfacción de servir a otras personas,
de saber que hacemos lo correcto, de compartir el
espíritu de camaradería y amistad. Como socios de
los clubes, nos beneficiamos de la influencia
mundial de Rotary al implementar proyectos de
servicio; la influencia y el poder de más de 1,2
millón de rotarios en todo el mundo, cada uno de
ellos constituido en posible colaborador de nuestras
iniciativas.
Siempre he creído firmemente en la Fundación. En
1980 comencé a participar en uno de los primeros
proyectos financiados con una Subvención del
Programa de Salud, Nutrición y Desarrollo Humano,
inmunizando a los niños del sur de la India contra
el sarampión. En calidad de fiduciario he viajado
por todo el mundo promoviendo los programas de la
Fundación y evaluando proyectos. Una y otra vez pude
observar la verdadera influencia directa que los
recursos de la misma ejercen sobre las iniciativas
de los rotarios.
Exhorto a cada uno de mis compañeros rotarios a
elegir este mes para efectuar su contribución anual
a la Fundación, y a tomar la decisión de contribuir
no sólo este año, sino todos los años.
Personalmente, siempre asumo este compromiso con
absoluta responsabilidad; mi esposa y yo somos
contribuyentes de Donaciones Extraordinarias y todos
nuestros hijos son Socios Paul Harris. Sabemos
exactamente la tremenda importancia que tendrán
nuestras contribuciones y cuán profundamente
fortalecerán a nuestra organización. En calidad de
Presidente de R.I., me siento especialmente
responsable de promover la iniciativa Cada
Rotario, Cada Año, que ha resultado tan exitosa
para acrecentar el apoyo a nuestra Fundación. Confío
que este año podamos alcanzar nuestra meta mundial
de 120 millones de dólares, una contribución
promedio de 100 dólares por rotario.
El principio fundamental de Rotary es la fuerza
conjunta; los rotarios podemos realizar muchas más
obras unidos que si emprendemos iniciativas
individuales. A través de La Fundación Rotaria,
podemos mancomunar nuestros recursos, ayudarnos unos
a otros y emprender proyectos de servicio que, de
otra manera, estarían fuera de nuestro alcance. La
Fundación está a disposición de todos nosotros y es
nuestra responsabilidad estar a disposición de ella.
Es por este motivo que espero de Cada Rotario
una contribución Cada Año.
Diciembre 2007
Diciembre es el Mes de la Familia de Rotary, en el
que prestamos especial atención a una de nuestras
principales iniciativas. Cuando menciono este tema,
suelen pedirme que explique el significado de “la
Familia de Rotary” y el motivo por el cual lo elegí
como iniciativa.
Al contrastar el concepto de la Familia de Rotary
con el de necesidades básicas de tanta magnitud como
la nutrición y el suministro de agua potable, la
Familia de Rotary no parece revestir tanta
importancia. Después de todo, como rotarios, nuestra
misión es servir a los demás y ayudar a quienes nos
necesiten. El objetivo de Rotary no es que los
rotarios nos dediquemos a cuidarnos entre nosotros.
Los rotarios asumimos la tremenda responsabilidad de
asegurar que las buenas obras de Rotary no se
limiten a procurar nuestro propio bienestar. Las
obras de Rotary son trascendentes de muchas otras
maneras: ofrecemos agua al sediento, alimentos a
quienes padecen hambre, atención médica a los pobres
y enfermos, y educación a los analfabetos. Y lo
hemos estado haciendo durante más de 100 años.
No obstante, si centramos nuestra atención sólo en
las obras que salvan vidas, en algún momento esa
labor llegará a su fin y Rotary dejará de existir en
la próxima generación si no prestamos especial
cuidado a la salud de nuestra propia organización
(nuestros socios, nuestros clubes y aquellos que se
afiliarán en el futuro).
Siempre me he sentido como en mi propia casa cuando
estoy en Rotary y con la Familia de Rotary,
posiblemente porque provengo de una familia
numerosa: 10 hermanos (seis hombres y cuatro
mujeres). Sin embargo, aun cuando mi familia es
numerosa, nunca alcanzará las dimensiones de la
Familia de Rotary. No sólo somos 1,2 millón de
socios afiliados a 32.000 clubes rotarios. También
somos 25.000 interactianos, 170.000 rotaractianos,
150.000 integrantes de los Grupos de Rotary para
Fomento de la Comunidad y, según cifras del año
pasado, aproximadamente 8.000 participantes del
programa de Intercambio de Jóvenes de Rotary.
Además, debemos incluir a los cónyuges,
viudos/viudas e hijos de los rotarios. Por
consiguiente, la Familia de Rotary es un sólido
entramado de más de dos millones de integrantes.
La
Familia de Rotary es sólida porque permanecemos
unidos y constantemente forjamos nuevos vínculos.
Debemos asegurarnos de que Rotary continúe creciendo
en todos los niveles; y para tales fines, nuestro
objetivo primordial debería ser la búsqueda
permanente de hombres y mujeres cualificados para
afiliarlos a nuestros clubes.
Enero 2008
Desde 1988,
cuando comenzó la labor antipolio en todo el mundo,
Rotary International ha sido principal colaborador
en la lucha para erradicar esta enfermedad. Los
rotarios de larga trayectoria conocen a fondo los
pormenores. Hubo éxitos y reveses; también momentos
de rápidos avances y otros en que el progreso
pareció haberse estancado; y momentos en que la
eliminación de la polio parecía inminente, aunque
nunca estuvo tan cercana dicha meta como en la
actualidad.
Antes del
comienzo de la campaña de erradicación,
aproximadamente 1.000 niños por día, ó 350.000 por
año, resultaban víctimas de parálisis debido a la
polio, condenados a la incapacidad y, a menudo, al
estigma social. Hoy día, sólo restan cuatro países
polioendémicos y los casos anuales de parálisis a
causa de la polio disminuyeron a sólo 1.000 por año.
Hemos
realizado extraordinarios avances, pero debido a la
naturaleza misma del poliovirus salvaje, si bajamos
la guardia aunque sea por unos minutos, posiblemente
se produzcan retrocesos en nuestra labor. Sólo hay
dos alternativas: trabajar con determinación y fe
hasta que alcancemos la meta de la erradicación, o
perder todo lo que invertimos y todos los logros
obtenidos.
La
generosidad con que los rotarios han respondido al
pedido de ayuda ha sido excepcional. Hemos recaudado
más de 600 millones de dólares para subsidiar las
actividades antipolio en 122 países. Hemos salvado
la vida de miles de niños mediante la administración
de la vacuna oral antipolio y de suplementos
vitamínicos, y hemos salvado a muchos otros miles de
la devastadora parálisis que causa la polio.
Ahora, nos
encontramos en el último tramo de un estimulante
trayecto, aunque largo y difícil, y nos enfrentamos
a una disyuntiva: ganar o perder, alcanzar la meta o
quedar en el camino. Nuestros colaboradores
internacionales reconocen también la importancia de
esta encrucijada, y muchos de ellos han decidido
suministrar apoyo adicional, tanto en términos
económicos como logísticos. El reciente anuncio de
la Fundación Bill y Melinda Gates respecto al
otorgamiento de una subvención-desafío a La
Fundación Rotaria por valor de 100 millones de
dólares constituye un voto de confianza para con los
esfuerzos en pro de la erradicación. Este apoyo
económico será sumamente valioso en los próximos
meses y la confianza que depositaron en Rotary nos
honra a todos quienes formamos parte de la familia
rotaria.
Muchos de ustedes han contribuido con excepcional
generosidad a esta lucha y cada uno forma parte del
legado de Rotary y la ofrenda de nuestra
organización a los niños de todo el mundo. Hoy,
convocamos a todos los rotarios, pero especialmente
a los socios nuevos que no han participado en las
anteriores campañas de erradicación, a contribuir de
todas las maneras y hacer todo lo posible a fin de
que podamos eliminar la polio para siempre
Febrero 2008
En las últimas semanas, mientras consideraba el
contenido de este mensaje, vinieron a mi mente, una
y otra vez, las palabras atribuidas al poeta
estadounidense Ralph Waldo Emerson: “La
paz no puede conseguirse por los caminos de la
violencia, sólo puede lograrse a través de la
comprensión”.
En Rotary, trabajamos hacia la consecución de la paz
fomentando la comprensión, y procuramos la
comprensión a través del servicio. En nuestros
viajes por el mundo rotario, Joan y yo hemos
observado innumerables proyectos que verdaderamente
fomentan la comprensión y unen a las personas. La
mayoría de las veces, se trata de iniciativas en las
que participan tanto los rotarios como los
beneficiarios. Son proyectos que posibilitan el
trabajo mancomunado hacia una meta común,
compartiendo el orgullo y la gratificación
espiritual por la labor cumplida con éxito.
Cuando creamos vínculos de amistad con las personas
a quienes deseamos ayudar; cuando expresamos
claramente nuestras metas, necesidades y
expectativas; cuando realizamos nuestra labor
imbuidos del espíritu de cooperación, no de caridad,
es cuando verdaderamente se hace presente la
comprensión. Así es como forjamos el proceso de
cambio que perdurará mucho más tiempo que el de
nuestra participación en un proyecto dado.
En todos estos años desde que Rotary International
se abocara a la erradicación de la polio, hemos
comprobado una y otra vez cómo la labor hacia un
propósito común acerca y une a las personas. Hemos
palpado un grado sin precedentes de cooperación
internacional, a medida que los gobiernos y
organizaciones de todo el mundo comenzaron a abrir
canales de diálogo y colaboración. Y hemos observado
de qué manera la confianza surgida de este esfuerzo
ha perdurado, posibilitando la realización de otros
proyectos e impulsando un mayor grado de cooperación
y comprensión entre los pueblos del mundo.
Rotary no podrá resolver todos los problemas ni
mitigar todas las necesidades que aquejan al mundo.
Lo que sí podemos hacer, entregando lo mejor de
nosotros, es tender nuestra mano solidaria allí
donde se nos necesite y, a través de nuestro
servicio, unir a la gente en la convivencia pacífica
a fin de que se ayuden unos a otros.
Todos los proyectos de Rotary,
independientemente de su magnitud, tienen el
potencial de fomentar la comprensión y la paz. En el
Mes de la Comprensión Mundial, los exhorto a tener
presente que cada proyecto que emprendemos tiene dos
propósitos: satisfacer una meta práctica y promover
la buena voluntad y los vínculos de amistad. Si
planificamos y servimos con eficacia, también
construiremos sólidos puentes hacia un futuro más
promisorio. Nuestra convicción como rotarios es que
la consecución de la paz es posible.
n
Wilfrid J. (Wilf) Wilkinson
Presidente, Rotary
International